Llegó el cumpleaños de Teresa, apenas pesando 6 kilos con 200 gramos. Después de varios estudios se llegó a la conclusión de que es una niña pequeña y flaca (aunque de altura y perímetro cefálico ha crecido lo esperado) y lo más importante sana. Come muy bien y parece que ya se podrá empezar a hacer pruebas de lácteos para ver si ha superado la alergia.

Aunque la bebé está un poco lenta, comparada con sus hermanos, al menos ya gatea y comienza a ponerse en pie. La estoy disfrutando mucho porque es muy graciosa y alegre. Pido a Dios que realmente se desarrolle bien.

En estos últimos días me siento tan complicada y preocupada con todas las cosas que tengo que hacer. Tengo mil pendientes, pero salir de la casa implica que alguien se quede a cuidar a los niños cosa que no me es fácil pedirle a nadie. Mi familia vive en otra ciudad y acá sólo tengo a mis suegros, pero no es lo mismo, no quiero estar molestando porque además son varios niños a los que hay que atender y sé que se cansan.

 

Vivo en un lugar tan peligroso que es imprudente salir sola o peor con niños, así que tengo que pensar y medir las salidas, pero tengo atrasadas las vacunas, el corte de pelo de las niñas, la ida al nutriólogo (bromatólogo), el súper, comprar las calcetas de la escuela y un largo etétera. Mi esposo no puede quedarse con ellos porque ahorita está trabajando así que me encuentro completamente encerrada y dependiente de que alguien quiera ayudarme…auxilio…¿no habrá alguna niñera por ahí que se apiade de mí?

En fin, así es esto, ánimo que ya podrá organizarme.