Quisiera tener esa calma,
La Paz para poder estar en tu presencia,
Estar largo tiempo en silencio,
Adorandote ¡oh Señor! 
Pero ahora no puedo, no puedo ni descansar
No puedo rezar como antes, no tengo un instante.
Solo escucho gritos y llantos y
Tengo mucho cansancio
Horas sin dormir,
Angustias mil.
Pero sé que de alguna manera también estás ahí,
Entre el ruido, y la angustia, el llanto y los deberes diarios.
Tengo que aprender a escuchar y verte en esos pequeños,
Esos hijos tuyos que dependen de mi,
Por los que tengo que velar y
Su alma acompañar para que conozcan el camino,
El camino del amor.
Ayúdame Señor, a confiar en ti y en tu amor.
No me dejes nunca sola.