Mi mamá que tiene una fe grande me decía constantemente que cada vez que me pusiera nerviosa pensando lo de la camioneta rezara veinticuatro glorias Jajaja. Bueno ese día me la pasé rezando y pidiendo a todos los santos interceder a Dios. Y ella me decía que mi madrina (la  Virgen María por haber nacido en el día de María Auxiliadora) ya me había salvado la vida que cómo no  me ayudaría a arreglar lo del coche.

Nada te turbe, nada te espante…
El que tiene a Dios nada le falta solo con Dios basta.

Hablé entonces con mi tío que es el director de la agencia a dónde llevamos la camioneta y me dijo que no tuviera muchas esperanzas. Los daños de la camioneta eran grandes y el seguro quería declarar pérdida total y estaba muy difícil llegar a un acuerdo para que la arreglen aún cuando nosotros pagaramos los gastos extra.

Estaba muy triste. Mi esposo no durmió esa noche y estaba preocupado también. Entonces recurrimos a nuestro As bajo la manga y era hablar con el esposo de mi prima que es director de la aseguradora.

Mi esposo habló con él y para nuestra suerte (mano de Dios) ese día tenía junta con el director de siniestros. Hablaron de nuestro caso y en la tarde nos llamaron para decir que iban a reparar nuestro coche y que aunque se pasaba un poco del costo la iban a arreglar sin problema.

La felicidad fue enorme y aún no me la creo.  Inmediatamente después hablaron a la agencia y se comenzó a reparar la camioneta.

Estoy super contenta y agradecida con Dios.

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