Llegaron Sarah y Simón de la escuela y se pusieron a jugar con sus hermanos. Sarah se pegó en la boca y el diente flojo salió volando. Sangre y todo. Lo peor es que lo tenía atorado en la garganta. 

Afortunadamente tosió y el diente salió volando hasta el suelo (si, como de caricatura). La pobre estaba tan asustada que no quiso ni comer y dice que se siente demasiado incómoda. Espero le crezca pronto el diente nuevo.

Por lo pronto se ve graciosa de chimuela y yo veo lo grande que está. 🙂 Este es el tercer diente que se le cae.

 

 

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