Bueno, en definitiva eso del reposo no es tan mala idea cuando viene tu hermana a ayudar. Simplemente mejora y supera las expectativas.

He hecho, y al mismo tiempo no, muchas cosas que hacían falta en la casa. Hacer espacios, tirar o regalar cosas que ya no se ocupan, acomodar, reacomodar y al mismo tiempo descansar.

¡Gracias hermana!