Sarah cumple hoy 6 años. No puedo creer que pase tan rápido el tiempo. Me acuerdo cuando nació. Yo era una madre demasiado inexperta y tenía muchas personas que querían ayudarme: mi abuelita, mi mamá, mis tías, mis hermanas. Todas opinando y diciendo a su forma cómo se debían hacer las cosas con el bebé.

Mi mamá compraba agua embotellada y la volvía a hervir sólo para bañarla, jajaja, ahora lo pienso y me da risa lo exagerada que fue.

Me acuerdo que me quedé tres meses en casa de mi mamá. Tenía miedo de regresar a mi casa y hacer todo sola, pero al mismo tiempo fue una pesadilla. Una vez que te casas y vives lejos de tus papás haces tu vida completamente aparte y cuando regresas ya las cosas no son iguales y hay una lucha de voluntades.

Al final sobrevivimos y cuando regresé a mi casa me dí cuenta que las cosas no eran tan difíciles cómo parecían. Extrañaba mis cosas y la intimidad de mi familia. Aunque claro que agradezco profundamente toda la ayuda que me prestaron.

Ahora la veo, ¡cuánto ha crecido! Ya empieza a leer, se baña sola, elige su ropa, me ayuda en la casa y con sus hermanos. Decide, discute, reflexiona, dirige.

Gracias a Dios que la tengo en mi familia, es una gran bendición. Espero tener la inteligencia, prudencia y fuerza de ayudarla a ser una persona de bien y que su valor principal sea siempre el amor a Dios.