Leyendo cuentos con mis hijos en el jardín, veo lo felices que son los niños. Sin grandes problemas ni preocupaciones.

A veces nos olvidamos de que no todo depende de nosotros. Aprender de los niños a confiar en Dios, como ellos confían en nosotros…  sin duda, nosotros hacemos todo lo que está en nuestras manos por ellos,  ¿cuanto más Dios hará por nosotros? sí su amor no tiene límites.tranquilidad

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